Cuando el jurado de la Universidad Autónoma eligió el primer lugar en el Concurso de cuento en la categoría de bachillerato llegaron a pensar que “El Misterio de las Joyas perdidas” de Camilo Ortegón era una obra de la desaparecida literatura negra que les llegaba ahora con la astucia de una mente nueva.
Lea el cuento completo: “El Misterio de las Joyas Perdidas”.

Lo interesante de este joven de 17 años es que jamás leyó ni a Poe, ni a Borges, jamás se enteró que existía un género para hablar del mundo profesional del crimen como lo llamó Raymond Chandler, ni tampoco supo del efecto que tenía para la ingenuidad del lector un relato de misterio que hila delgado entre lo oscuro y la verdad.
Él por el contrario, prefiere las matemáticas, la física, las ciencias exactas, cosas tangibles y reales. Se siente motivado por el desarrollo sostenible, la economía, los sistemas y las técnicas de animación. “Aborrece” la filosofía. Dice que “es abstracta, contradictoria, crítica de sí misma, y diferente a las matemáticas”.
Sus padres: ella ingeniera de sistemas, él contador, son los que seguramente enseñaron los números a Camilo lejos de imaginar que un día se convertirían en literatura.
La pregunta es ¿cómo llega en estas condiciones a realizar un relato de precisa construcción digno de ser asociado al género negro? El Misterio de las Joyas perdidas trata sobre un personaje con una discapacidad física que de repente se ve envuelto en un crimen y quiere -por una motivación personal- encontrarse de cara a la verdad. Un relato realizado con dedicadas descripciones que al final termina por dejar caer al lector en la realidad siempre evidente de un personaje encubierto.
Hay mucho de Camilo en este personaje. Por esto quizá escribió el cuento del primer lugar, tan pronto como tuvo las herramientas ortográficas para hacerlo. Él es un joven que en esencia busca la verdad a través de la razón, así que su historia fue como buscar un criminal desde las matemáticas y la lógica. Tal como lo hubiere hecho Borges con su elaborado estilo universal.
Primero las matemáticas y luego la literatura. Así funciona para Camilo que encuentra que llegar a la verdad o a las respuestas, sólo es posible a través de un método, un procedimiento que en la mente del investigador es incluso más interesante que el mismo final.
Nota:
Importante: Los casos publicados en esta sección, son producto de una búsqueda por los portales de los Colegios asociados que constantemente actualizan sus noticias. Agradecemos a todas las instituciones que promueven y motivan el uso de sus herramientas virtuales.
Publicado en Tu Colegio |
Escrito por: admin
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